Tartamudear, un problema frecuente entre los niños

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¿Cómo actuar ante un niño que comienza a tartamudear?

Tartamudear es un trastorno del habla que consiste en una alteración del ritmo y la fluidez verbal; se caracteriza por repeticiones indeseadas de sílabas, palabras o frases, acompañadas de interrupciones espasmódicas de la conversación, que producen angustia y son difíciles de controlar. El origen de la tartamudez está en la falta de coordinación de los movimientos periféricos del habla, pero no se conoce su causa. Esta afección, al igual que el resto de las alteraciones del habla, tiene una mayor incidencia en los varones (cuatro veces más que en las mujeres), y se manifiesta normalmente entre los tres y los seis años.

Cuando se inicia en la edad adulta suele estar relacionada con un acontecimiento traumático o una lesión en el sistema nervioso. Es importante saber cómo actuar ante un niño que comienza a tartamudear, ya que podemos ayudarlo a sobrellevarlo e incluso a que pueda llegar a desaparecer. Animadores fiestas infantiles te trae información sobre la tartamudez y las formas de poder tratarla.

Edades claves en los niños que empiezan a tartamudear

Los síntomas de la tartamudez dependen de la etapa en que el niño desarrolle ese trastorno. Algunos expertos en el tema determinan que la tartamudez tiene cuatro etapas. A lo largo de estas etapas, la tartamudez se va desarrollando. Aprende a detectar los síntomas de cada etapa, ya que existen unas edades claves en los niños que empiezan a tartamudear.

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Etapas de la tartamudez en los niños

La etapa de las repeticiones iniciales

La etapa de repeticiones iniciales consiste en un periodo en el que se producen repeticiones y vacilaciones del niño que está empezando su aprendizaje del lenguaje. Suele ocurrir alrededor de los 3 años de edad.

La etapa de las repeticiones convulsivas

La etapa de repeticiones convulsivas ocurre cuando el niño emite repeticiones más lentas y espasmódicas. Es llamada de tartamudez de transición y suele ocurrir cuando el niño tiene 6 a 7 años.

La etapa confirmada

La etapa confirmada se identifica cuando el niño al hablar sufre interrupciones evidentes, se enrojece y no emite sonidos. Luego, vuelve a expresar un discurso aparentemente violento. Es la tartamudez confirmada. El niño es consciente de que su manera de hablar es un problema y que comienza a tartamudear.

La etapa avanzada

La etapa avanzada ocurre cuando el niño acompaña el hecho de tartamudear con movimientos asociados, e incluso presenta trastornos respiratorios.

Tratamiento para conseguir que deje de tartamudear

Es necesario que se diagnostique la tartamudez lo antes posible, para que el niño pueda desarrollarse y tener una evolución más completa, y así buscar un tratamiento para conseguir que deje de tartamudear. El tratamiento de ese trastorno va a depender de la etapa en la cual se encuentra. Se calcula que las dos terceras partes de los niños con alteraciones en la fluidez al hablar las superarán espontáneamente, sin necesidad de tratamiento, pero es indispensable saber si se trata de un niño con riesgo futuro de tartamudez. Si se confirma el diagnostico, se debe comenzar un tratamiento antes de los 6 años, cuando el lenguaje todavía no está consolidado. A esta edad el cuadro clínico puede revertirse completamente.

La tartamudez infantil se puede curar perfectamente en el 80%, con tratamiento en Logopedia. El tratamiento será más complejo en los casos de etapas más avanzadas. Consistirá en entrenar las habilidades de fluidez del habla del niño, a través de un terapeuta del lenguaje, aparte de tratar los aspectos conductuales del niño. Son importantes estos conceptos:

  1. La corrección de los errores de concepto, y cambio de las expresiones de ‘esto va a ser un desastre’ por ‘voy a asumir el reto’ o ‘sé que puedo hacerlo bien’, etc.
  2. En el manejo de la tensión-ansiedad, a través de la aplicación de técnicas de relajación muscular.
  3. En el manejo de la conducta de evitación, aplicando técnicas de modificación conductual.

Ejercicios para ayudar al niño que comienza a tartamudear

Una vez que hemos observado el problema, es importante que los padres realicen una serie de ejercicios para ayudar al niño que comienza a tartamudear. Te dejamos una selección de 10:

1. No terminen las frases del niño. Tiene que aprender a hablar por si mismo para que vea que puede enfrentarse al problema y salir victorioso del mismo.

2. No meterse con él, enfadarse o menospreciarle cuando ocurra este problema.

3. No interrumpirle, dejarle que acabe las frases. Se le puede animar a que termine, con palabras de aliento, o una sonrisa.

4. Grabarle cuando hable despacio y cuando habla deprisa, para que él se oiga y empiece a ver las diferencias.

5. Cantar con él y de nuevo grabarle para que se escuche y que vea que cuando canta deja de tartamudear. Explicarle que esto sucede porque cantando “gestiona” mejor la cantidad de aire a expulsar. Una actividad apropiada sería proponerle un karaoke, para que pierda el miedo a participar en actividades sociales.

6. Trabajar con el niño la respiración diafragmática (que aprenda a hacer una respiración profunda en la que el aire llegue al diafragma o a la tripa).

7. Hacer ejercicios de soplo, como hinchar globos, soplar velas, soplar con pajitas, etc.; de esta forma conseguiremos fortalecer los órganos fonadores.

8. Alargar las vocales al hablar. Esto sobre todo lo podemos hacer mientas el niño lee.

9. Trabajar el turno de palabras, como por ejemplo, los padres empiezan una frase, paran y le piden al niño que él la termine.

10. Controlar las conductas de ansiedad del niño. Trabajar con él el miedo a tartamudear. Aquí podrían ayudar los juegos educativos, como un esfuerzo por que el niño aprenda y se divierta, además de aceptarse y trabajar en su problema.

Esperamos que te haya servido de ayuda este artículo o que con él hayas aprendido más sobre el porqué de que los niños puedan tartamudear y cómo ayudarles. Desde Animadores Fiestas infantiles te proponemos que nos comentes tu experiencia.

 

3 Responses to “Tartamudear, un problema frecuente entre los niños”

  1. Cuando tenía 6 años era tartamuda, según he leído en el artículo me encontraba en la etapa de las repeticiones convulsivas, para mí era muy angustioso. Pero lo superé de forma espontánea sin necesidad de tratamiento. Cuando fui madre primeriza de una niña, me daba miedo que la ocurriera lo mismo, pero es cierto que tiene una mayor incidencia en los varones, el médico me lo comento, por lo que me quede un poco más tranquila. Ahora mi hija tiene 3 añitos y la verdad que no se la ha manifestado ningún síntoma. Pero en el caso que le ocurra, aplicaré los ejercicios que indicáis. Gracias a vosotros estoy mucho más relajada.

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  2. Como dice en el artículo, casi el 80% de los niños que comienzan a tartamudear pueden llegar a corregirlo y mi hijo es un ejemplo de ello. No ha sido tarea fácil, ya que se precisa mucho trabajo con él, de profesionales y en casa, pero merece la pena porque puede corregirse!

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  3. Un artículo muy interesante que nos puede ayudar a solucionar este problema en el habla tan frecuente. Todos deberíamos tenerlo en cuenta.

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