Pinball casero dedicado a los nostálgicos

pinball casero

¿Quieres construir un pinball casero?

¡Un pinball casero! es fantástico para todos aquellos que les encanta este juego de salón mecánico. Seguro que hace mucho tiempo que no jugáis al pinball; y los que juegan lo más probable que lo hagan de forma online. Hace un tiempo, y por petición de un niño, pues decidimos hacer un pinball casero; sí, sí, de esos que hacíamos porque estás máquinas eran muy caras para la economía de aquellos tiempos y las partidas eran muy cortas ¿Lo recordáis?

Los hacíamos con un tablero, pinzas y un puñado de gomas elástica, sin olvidarnos, por supuesto de la canica. Este juego juvenil fue bastante popular entre las décadas de los 1960 y 1970; en tabernas, clubes, heladerías y en casinos de diversas partes del mundo. En todos lados te encontrabas estas máquinas con sus diferentes luces que te alumbraban la cara; y emitía sonidos cuando la bola chocaba con algún elemento.

Parece que fue ayer la última vez que jugamos ¿Verdad? Para todos los nostálgicos de este juego os traemos una gran sorpresa, como también para vuestros pequeños; haremos un pinball casero ¿Recordáis los diversos nombres que tenía el juego? Dependiendo de dónde te encontrabas era llamado de una forma u otra; además de pinball era llamado flipper, petacos o milloncetes; seguro que te suena alguno. Animadores Fiestas Infantiles pretende llevaros al pasado construyendo y disfrutando de un pinball casero junto a los peques de la casa.

Hacemos un pinball casero paso a paso

Hacemos un pinball casero paso a paso. Queremos que tanto vosotros como los niños puedan disfrutar de este gran juego; sabemos que no tendrá el mismo sonido y luz, pero sus cabezas lo superará con creces, los sobra imaginación. Quizás hayas hecho mil pinball caseros en tu infancia y probablemente no lo recordéis. Por eso estar atentos.

Necesitaremos una tabla, dos pinzas, unos clavos y unas gomas.

Primero clavaremos las dos pinzas en uno de los extremos de la madera. Para lanzar la bola.

pinball casero

Posteriormente empezaremos a clavar los clavos de manera continua en la parte derecha de la madera y las gomas irán sujetas en los clavos; así haremos un circuito para que pase la bola. El circuito lo haremos a nuestro gusto. Por cierto, no tenéis que atornillar los clavos enteros, con un poquito, que nos dé para enganchar las gomas es suficiente.

pinball casero

Podemos clavarle botones en el medio y pintar las gomas, así le daremos color y originalidad.

pinball casero

¡Ya tenemos nuestro pinball casero chicos! A jugar se ha dicho 😛

Hablamos con un experto en pinball carero

Hablamos con un experto en pinball casero. Tiene 35 años y nos cuenta construía sus pinball caseros.

Nos comenta que la madera era uno de los materiales más comunes a la hora de fabricar juguetes ¿Cuántas sierra de marquetería habremos roto?

Para construir el Pinball casero necesitaba, además de una canica gorda o una bola de acero, dos pinzas de ropa, una tabla buena y un puñado de clavos.

Otro elemento que nos dio más alegría por cantidad de usos posibles (sobre todo para disparar) fueron las gomas, para la maquinita se necesitaba un buen puñado de elásticos.

Había que hacerse también con unas cuantas tapas de tarros, no había problema en acudir a la despensa y dejar varios envases sin tapas sin pararme ni un segundo a pensar en su contenido.

Para empezar había que marcar con un rotulador o un lápiz todos los carriles y sitios de rebotar que queríamos para nuestra tabla recreativa, por lo general se intentaba emular (con resultado patético) a las que ponían en los bares.

Martillo o elementos golpeante sustitutivo en mano se claveteaba el dibujo y se pegaban las tapas a la plantilla, engomándolo todo y dando varias vueltas a las gomas para dejarlas lo más tensadas que se pudiera y ya empezábamos a probar la inclinación con la bola.

Por lo general imaginábamos un diseño cañero para pintarlo, incluso se planeaban mecanismos eléctricos o electrónicos y resortes mecánicos increíbles pero al final acabábamos dándoles tres brochazos a témpera en plan “aquí te pillo aquí te juego” y procedíamos a usarlo.

Su funcionamiento era completamente manual, así que la potencia de las pinzas engomadas rara vez llevaba la bola más allá de medio tablero; teníamos que ir contabilizando los puntos obtenidos de memoria, pero daba completamente lo mismo. Tener una máquina a la que no había que echarle monedas ya de por sí era un triunfo absoluto.

Recuerdo que tardaba hora en montarlo y minutos en aburrirnos de jugar, pero volvíamos al poco tiempo y empezábamos uno nuevo; siempre creyendo que podíamos montar la máquina perfecta.

¿Recordáis los pinball caseros? Animadores Fiestas Infantiles queremos enseñar a los niños el gran juego mecánico del pasado que a todo el mundo le encantaba. Este juego ya está solo en manos de los coleccionistas, por eso os enseñamos a hacer un pinball casero. Será inolvidable el momento de estar compitiendo con los pequeños de la casa al pinball. ¿Jugamos? Primero tienes que hacerlo… ¡Manos a la obra!

 

 

One Response to “Pinball casero dedicado a los nostálgicos”

  1. francisco javier

    Mi padre y yo hicimos un pinball casero cuando yo era pequeño y ahora queríamos hacer otro con mi hermano pequeño, no lo recordábamos exactamente como era. Muchas gracias por recordarnos paso a paso como se hace

    Responder

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