Los malos hábitos infantiles, un problema de todos

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¿Cómo podemos corregir los malos hábitos de los niños?

María, como buena hermana mayor que es, a pesar de tener solo 10 años; tomó un día la determinación de ayudar a su hermana Sara a corregir unos malos hábitos que a ella no le gustaban nada. Su mamá y su papá trabajaban y ella tenía que hacer a veces sus papeles; porque aunque su abuela las cuidaba, todo sabemos lo permisivos que suelen ser los abuelos con nosotros; consintiéndonos más que a nada. María vio que su hermana repetía malos hábitos que no había aprendido en casa; tal vez en la escuela o el parque, pero que debían ser eliminados de raíz en el propio hogar.

Un día la vio hurgándose la nariz, algo que a María le parecía asqueroso; y no dudó en quitarle la mano de golpe. Su abuela le dijo que era mejor convencerla para que, por ella misma, dejara de hacerlo; y para ello le dijeron una mentirijilla un poco piadosa; que hurgándose la nariz se la terminaría poniendo enorme, de tanto estirarla. Sara dio un grito y nunca más la vieron repitiéndolo. Con la historia de María y Sara, Animadores Fiestas infantiles os trae ideas para frenar los malos hábitos de los más pequeños; comportamientos que hay que erradicar lo antes posible.

Cuando una costumbre de la más tierna infancia se convierte en malos hábitos

María tomó conciencia de cuándo una costumbre de la más tierna infancia se convierte en malos hábitos; al darse cuenta de que Sara estaba todo el día chupándose el dedo pulgar de la mano derecha. Esto es una costumbre muy típica de los niños que tienen uno o dos añitos; y que usan su mano para sustituir al chupete. Sin embargo su hermana ya tenía 5 años; y este es uno de los malos hábitos más dañinos, ya que podría llegar a deformarle en cierto modo el dedo; debido a la constante salivación y humedad a la que lo exponía.

Sabía que era mejor echarle cuenta a su abuela; y no obligarla de golpe a dejar esta costumbre y se le ocurrió una idea. Aprovecharía la siesta de Sara para impregnarle el dedo en vinagre; así cuando se despertara y fuera a meterse el dedo en la boca; ya que cuando tenía sueño era cuando más la hacía le supiera muy mal. Esto tuvo que repetirlo varios días, y una semana después; ya Sara no se acordaba siquiera de llevarse su dedo a la boca. Sin embargo, al poco tiempo observó que empezaba a morderse las uñas; habían sido muchos años los que había pasado con un dedo en la boca; y era muy sensible a coger otra manía similar.

Morderse las uñas es uno de los malos hábitos más comunes en niños y adultos; y María se acordó de lo que hizo su amiga Ana para dejar de mordérselas, pintárselas con esmalte. Sara era una niña muy presumida; y además siempre quería imitar a su hermana y hacer cosas de mayores. Así que María lo tuvo fácil y la convenció para que se pintara las uñas de un color a la moda, así no querría morderse sus uñas y estropeárselas, se sentía una niña mayor y no iba a poner eso en peligro.

Cómo erradicar los malos hábitos alimenticios

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Sara era, como decía su abuela, una niña muy mala para comer; nunca tenía apetito y no le gustaba nada sano. Entonces María, que había dado en el cole la importancia de comer sano y saludable; pensó que poner en práctica lo aprendido con su hermana sería una buena idea, tenía que averiguar cómo erradicar los malos hábitos alimenticios. Un día se dedicó a observarla y vio varios fallos que cometía Sara:

Comer mucha comida basura y bollería

Comer mucha comida basura y bollería es algo que hacen muchos niños, no solo Sara y que provocan la obesidad infantil. Sara no tenía sobrepeso, pero sustituía comida sana por alimentos que no le aportaban los nutrientes esenciales. María, con la ayuda de su abuela, comenzó a cocinarle snacks sanos y divertidos; para que Sara comiera fruta y verdura sin casi darse cuenta. De vez en cuando si le daban chucherías y así le enseñaron que eran alimentos que había que racionar.

Ver demasiadas horas la televisión

Ver demasiadas horas la televisión es otro de los malos hábitos más extendidos entre los niños. En las vacaciones de verano, Sara se pasaba toda la mañana sentada en el sofá viendo los dibujos. María creía que eso no podía ser bueno y empezó a inventarse juegos y manualidades para hacer en casa con su hermana. Al llegar la hora en la que más fresquito hacía, convencía a su abuela para que las sacara al aire libre, al parque a jugar o a la calle a montar en bici, Sara aún lleva ruedas pero María es toda una ciclista experta.

Evitar el desayuno

Otro de los malos hábitos que más se repiten tanto en niños como en mayores es evitar el desayuno. Como todos ya sabemos, el desayuno es la comida fuerte del día, la que nos da la energía para sobrellevarlo y María veía que su hermana siempre quería irse al cole sin desayunar. Ella la convenció para que desayunara haciéndose ver como un ejemplo, ya que ella se tomaba un desayuno bien completo todas las mañanas para rendir desde el principio.

Comer solo algunas cosas

Muchos niños intentan comer solo algunas cosas, cerrándoles a sus padres cada vez más el cerco y consumiendo cada vez menos alimentos. Una dieta equilibrada y completa es esencial para el desarrollo y el crecimiento del niño, y ahí no vale solo con comer algunos alimentos, sino que hay que comer de todo. Sara empezó comiendo de todo pero poco a poco comenzó a rechazar cosas que antes comía. Explicarles por qué deben comer de todo es importante también para que ellos tomen conciencia, ya que son los primeros que quieren crecer sanos y fuertes. Buscando recetas sanas y variadas podemos hacer más atractivos aquellos alimentos que no quieren.

Comer a deshora

Otro de los malos hábitos infantiles es el comer a deshora, un fallo ya que en los niños es muy importante tener unos horarios establecidos, no solo para la comida sino también para el baño, para la hora de dormir o el tiempo de juegos. María pensó que sería buena idea hacer un calendario para que su abuela supiese a qué horas tenían que tomar cada comida.

Con su esfuerzo y perseverancia María logró convertir los malos hábitos de su hermana menor en costumbres saludables y acorde a su edad. Hay que recordar que a los niños hay que enseñarles y educarlos, ya que nadie nace sabiendo. Desde Animadores Fiestas infantiles esperamos que os haya gustado esta historia sobre malos hábitos y que también os haya servido para eliminar los de vuestros hijos.

 

One Response to “Los malos hábitos infantiles, un problema de todos”

  1. Ana María

    Yo estuve toda mi infancia y adolescencia comiéndome las uñas y hasta que me di cuenta de que quedaba feísimo estéticamente no dejé de hacerlo. No sabía el truco de pintarse las uñas.

    Responder

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